martes, 7 de enero de 2014

Número lacrimal


¿Cuántas veces a través del tiempo,
Que vigila como un testigo olvidado,
He llorado entre tus piernas?
¿En cuántos infiernos sin alas,
Te he buscado?
No puedo explicar que hago
Retorciendo tu ausencia
Para que se maquille de piedad,
Llenando mi equilibrio
De tus gemidos húmedos,
Bautizando en miel lastimera
Al azar que manipula este túnel,
Esta ironía poética  que  es mi vida.

¿En cuántos espacios quietos?
¿En cuántas vorágines  alcohólicas
Lloré por el fulgor silencioso de tu piel?
Fibra sacra
Que enerva mi locura profunda
Siquiera por un momento,
Siquiera por un latido.

Muerte soy,
Muerte alimento, ofrenda, combustible.
Es todo lo que veo,
¿y que alternativa dejan,
Tus deseos que lamen oídos impuros?
 Y mi lengua no encuentra derecho
Ni coherencia
En pedirte que ames a la sangre espesa que me transita,
A mi inmundicia,
A mi piel negra de cicatrices,

Y  mis labios unidos con un cerrojo carnívoro,
Absorto en su propio silencio,
como un dios sordo e inaudible,
me permiten este espacio,
en el cual te veo, y no te ensucio con palabra alguna,
Porque conozco enteramente tus motivos,
Porque yo mismo te los recitaría,
Porque si yo fuera vos, tampoco me amaría.

Madrugadas que sangran
Para satisfacer al  vampiro interior
Al compás de mi enfermedad,
La danza ardiente de las neuronas
Se viola de pastillas,
Pero no deja desnudar mi memoria
De los harapos tormentosos de la imaginación.
Del futuro que hoy se ve tan probable.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Powered By Blogger