martes, 7 de enero de 2014

De cuando te confesé mi amor por vigésimo segunda vez.




las fibras de la noche se rompían,
todo era cristal,
agudo, afilado
fuego líquido en las venas.

Yo ofrecí risas vacías
y vos sleeping pills con un beso de píxeles
La noche, desbordó su contenido
y el contenido era yo,
con una piel de amor estéril.

Yo que nunca aprendí a callarme,
confesé: Estoy enamorado.

Tengo muñones cicatrizados por piernas,
y necesito correr
para alcanzar tus últimos pasos
de Titánide.

Necesito alas para desde arriba
pensar por un tiempo
que la vida es un accidente y
también
es un poco más que una mierda invivible.

Pero sigo arrastrándome sobre mi vientre,
sin alas, ni piernas, ni corazón que valga.
y sobre todas las cosas
sigo sin alcanzarte a vos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Powered By Blogger